sábado, 27 de marzo de 2010

Cuando no hay más que decirnos


Impulsos y deseos me invitan a seguir pronunciando tu nombre,
nombre de tantos besos, caminatas y papeles escritos.
Corro en mi mente hacia el teléfono para seguir diciendo tu nombre,
enajenación mental son parte de mis días cuando de ti tengo noticias,
no me sorprende mi actitud ni a ti la mía,
después de todo,eres tú quien siempre de mi se olvida.




Rastros de lágrimas percibo en mi rostro al mirarme al espejo
y cómo es que volvemos al mismo punto durante tanto tiempo,
cómo es que nos estancamos en el pasado y transcurrieron tantos años,
ahora tu sonrisa y caricias no son mias;
no te veo hace días y eso es parte de la rutina
no tengo yo tus dias, no tengo ya tus dias.

El daño está hecho y parece irreparable esta vez,
cuantas veces dijimos eso,no fue solo una vez,
la dureza de las palabras no son solo de este día
las olvido con el transcurrir de los dias.
Hay cosas en mi que siempre lamento
algo en mi que siento
y no te olvido, no, no te olvido
cómo es que dejamos que el después se alargara para nunca llegar;
no fue tu culpa ni la mía,
aunque hoy digas que fue mía,
las palabras surgen y en el impulso me abandono
el teléfono suena y eres tú, el que siempre me olvida,
y soy yo, la que ahora siente que no hay más que decirnos.

1 comentario:

a d a l y * dijo...

hola, esta bien paja tu blog...comentaste en un poema mia en elefante morado...pero la mayoria estan en este blog...te lo paso:D http://mariposadeesueno.blogspot.com/