Me pregunto que estarás haciendo en estos momentos,
qué tantos cambios han pasado en ti desde nuestra despedida,
esa que hiciste sin siquiera avisarme.
Formé parte de tu vida y no podemos negarlo,
la complicidad surgió de inmediato al conocernos
y la risa era garantía cuando te veía.
Recuerdo tus ojos, ni grandes ni pequeños
pero siempre intensos como Tú.
En mis recuerdos estas tan presente que ni lo creerías,
añoro esos momentos... tú en mi casa o en la de un buen amigo,
tú al teléfono, en la calle, en el carro, en la radio.
Conocí a depeche por ti y everybody wants to rule the world es una de mis favoritas solo porque la cantaste en el micro sin que los demás importaran.
Así eras tú, única, alocada, intensa, bella siempre bella.
Pregunto por ti a cualquiera que te conozca y ninguno me da respuesta,
tú menos, hace mucho que no tengo nada de ti tan solo momentos
detenidos en el tiempo, en mi espacio, en mi casa, en mi cuarto, en mi "jaula".
Nunca te pronuncié palabras que quise y calle para no perdernos,
no es momento tal vez para sacarlas a flote,
mucho menos para pedirte una explicación por tu partida. Sí, me enteré
que viajarás y no sé si esta es la definitiva, si volverás o no,
si te acordaras de esta vez marcar mi numero y saludarme por mi cumpleaños
o vendrás como hace mucho lo prometiste, no tardes mucho por favor,
llevo años esperándote.
domingo, 20 de septiembre de 2009
viernes, 4 de septiembre de 2009
Y lo detesto
Detesto volver a verte de la misma manera.
Y detesto detestar las cosas,
añorar momentos funestos que comparti a tu lado
si es que compartimos algo
y me miento al creer que te he olvidado.

Detesto verte a lo lejos mientras tu sonrisa y miradas
se dirijen a otra persona y yo
deseando ocupar ese lugar,
y tú lo intuyes
tú siempre intuyes.
Me detesto por no ser lo suficientemente fuerte
y caer en tu juego,
una que otra mirada
palabras frescas amenando el momento
y yo queriendote en silencio
queriendo el momento;
mis manos en tu cuerpo
mis labios en tu rostro
complicidad hecha realidad una noche de invierno,
calor intenso todo el año por ti en mi cuerpo.
Detesto saberte alegre y renovando mis dias cuando te veo,
pisando más fuerte cuando el recuerdo vuelve a mi mente
y lo notas en mis ojos, en la manera sutil de alejarme
cuando el instante es preciso para un beso
y tú lo sabes, tú siempre sabes... Tú siempre ganas.
Y detesto detestar las cosas,
añorar momentos funestos que comparti a tu lado
si es que compartimos algo
y me miento al creer que te he olvidado.

Detesto verte a lo lejos mientras tu sonrisa y miradas
se dirijen a otra persona y yo
deseando ocupar ese lugar,
y tú lo intuyes
tú siempre intuyes.
Me detesto por no ser lo suficientemente fuerte
y caer en tu juego,
una que otra mirada
palabras frescas amenando el momento
y yo queriendote en silencio
queriendo el momento;
mis manos en tu cuerpo
mis labios en tu rostro
complicidad hecha realidad una noche de invierno,
calor intenso todo el año por ti en mi cuerpo.
Detesto saberte alegre y renovando mis dias cuando te veo,
pisando más fuerte cuando el recuerdo vuelve a mi mente
y lo notas en mis ojos, en la manera sutil de alejarme
cuando el instante es preciso para un beso
y tú lo sabes, tú siempre sabes... Tú siempre ganas.
jueves, 13 de agosto de 2009
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Las horas tienen que seguir mientras
duermes y yo me quedo escribiendo por ti, para ti.
Lejos, lejos y abrigado te encuentras,
fingir no verte para que no sospeches,
cualquier error es capaz de delatarme, de nuevo.

Presa de tu aliento me encuentro,
la melancolía por lo absurdo tercamente permanece en mí
no es mala suerte, no, estoy segura que no.
No te olvido y el quererte se convierte en mi enemigo
el peor de todos los que he conocido.
Cierro los ojos besando los labios que siempre he amado
te encuentro por momentos, dejo que las horas sean más cortas en sus besos
y luego vuelvo al monitor buscando retroalimentarme por ti.
El corazón palpita y se cansa, se agita y acelera,
sube y baja, es joven y frágil, es tierno y doloroso,
nunca contigo, nunca en tu presencia...
Nadie me conoce como el dueño de mis besos
pero qué es eso si al final parece que no nos entendemos
que la obsesión está latente en mi relación, pero
qué es la obsesión al lado de tu voz.
Risas y gestos que no sabes interpretar,
palabras que no sabes escuchar,
estatua suelo ser frente a ti
y lo remarcas mirándome en cada ocasión,
en el fondo esperas algo,
una amistad acaso será o
dos cariños separados por la intensidad del sentir,
esperas que te dé algo que no podrá ser
y yo espero que vengas a mi en cada atardecer.
duermes y yo me quedo escribiendo por ti, para ti.
Lejos, lejos y abrigado te encuentras,
fingir no verte para que no sospeches,
cualquier error es capaz de delatarme, de nuevo.

Presa de tu aliento me encuentro,
la melancolía por lo absurdo tercamente permanece en mí
no es mala suerte, no, estoy segura que no.
No te olvido y el quererte se convierte en mi enemigo
el peor de todos los que he conocido.
Cierro los ojos besando los labios que siempre he amado
te encuentro por momentos, dejo que las horas sean más cortas en sus besos
y luego vuelvo al monitor buscando retroalimentarme por ti.
El corazón palpita y se cansa, se agita y acelera,
sube y baja, es joven y frágil, es tierno y doloroso,
nunca contigo, nunca en tu presencia...
Nadie me conoce como el dueño de mis besos
pero qué es eso si al final parece que no nos entendemos
que la obsesión está latente en mi relación, pero
qué es la obsesión al lado de tu voz.
Risas y gestos que no sabes interpretar,
palabras que no sabes escuchar,
estatua suelo ser frente a ti
y lo remarcas mirándome en cada ocasión,
en el fondo esperas algo,
una amistad acaso será o
dos cariños separados por la intensidad del sentir,
esperas que te dé algo que no podrá ser
y yo espero que vengas a mi en cada atardecer.
Tu palidez en mí
Con tu rostro melancólico y cansado
te veo todos los días,
la palidez y el frió
no te sienta bien, escuche que dijeron por ahí;
no les hagas caso
envidia pura
es mi amor el que te defiende
soy yo la que te quiere.

Punto perfecto a lo lejos
lunar que yo quiero mientras me acerco.
Te abordo y tú lo quieres así,
sutilmente eres mi cómplice
y el mismo mareo cuando te veo aparece,
a veces lo controlo
otras ya lo sabemos.
Besos y caricias son el menú del día,
ya no dejo de pensarlo
y tu aquí hablando,
soñando en mí.
Tiemblo mientras respiras en mi pecho
tiemblo porque en el fondo también tú lo haces,
enciendes mis sentidos con una caricia
y me iluminas con tu palidez, aquel amor
que solo tú sabes irradiar.
martes, 11 de agosto de 2009
Cada vez
La complicidad la noto cada vez que conversamos,
los nervios propios del deseo, del querer,
afloran en cada palabra pronunciada mientras
me cojo el cabello sin siquiera haberlo
planeado como estrategia.
Todo ocurre lentamente hasta que te veo,
por arte de magia los minutos se convierten en segundos
y tu compañia se me hace tan efímera mientras
la rutina envuelve mi corazón hasta verte de nuevo.
Mis manos se pierden en la suavidad de tus cabellos
y de cuando en cuando un abrazo de tu parte
despierta mi inocencia salvaje escondida en lo más profundo,
solo tú sabes que soy así; amo con pasión.
Las manos temblorosas en un instante
se vuelven armoniosas juntas con el paso del tiempo,
disfruto de tu compañía y de tu vida
esa que a me cuentas y confías mientras
te escucho como a nadie,
a nadie, a nadie.
La noche siempre la hemos tenido de fondo
en nuestra historia que apenas comienza,
en el fondo se que ha sido un preámbulo,
un prólogo de lo que vendrá.
Te quiero, sí, lo acepto.
Aún sigo con las notas antes de tu partida,
con la amargura de la despedida
que supe envolverla y tragarla para mis adentros.
El juego de nuestras vidas apenas va por el primer nivel
pero cuanto recuerdo me traen tus besos, esos deseos
y la sensación de que lo nuestro no sería eterno,
al menos, no en ese momento.
los nervios propios del deseo, del querer,
afloran en cada palabra pronunciada mientras
me cojo el cabello sin siquiera haberlo
planeado como estrategia.
Todo ocurre lentamente hasta que te veo,
por arte de magia los minutos se convierten en segundos
y tu compañia se me hace tan efímera mientras
la rutina envuelve mi corazón hasta verte de nuevo.
Mis manos se pierden en la suavidad de tus cabellos
y de cuando en cuando un abrazo de tu parte
despierta mi inocencia salvaje escondida en lo más profundo,
solo tú sabes que soy así; amo con pasión.
Las manos temblorosas en un instante
se vuelven armoniosas juntas con el paso del tiempo,
disfruto de tu compañía y de tu vida
esa que a me cuentas y confías mientras
te escucho como a nadie,
a nadie, a nadie.
La noche siempre la hemos tenido de fondo
en nuestra historia que apenas comienza,
en el fondo se que ha sido un preámbulo,
un prólogo de lo que vendrá.
Te quiero, sí, lo acepto.
Aún sigo con las notas antes de tu partida,
con la amargura de la despedida
que supe envolverla y tragarla para mis adentros.
El juego de nuestras vidas apenas va por el primer nivel
pero cuanto recuerdo me traen tus besos, esos deseos
y la sensación de que lo nuestro no sería eterno,
al menos, no en ese momento.
Me descubrieron hablando contigo...
Me descubrieron hablando contigo sin tu presencia,
te miraba y pensaba en tu sonrisa,
en aquella tierna mirada que solo yo conosco.
Preferí caer en el disimulo
y cantar una canción para
despistar a los despistados.
Ya te he vuelto a sentir en mi pecho
y el pecado se hace tentador de nuevo,
tus labios que llaman a los mios
y es inevitable no volver a sentirlo,
a sentirlos.
He sido tan feliz a tu lado
aunque tan poco haya durado,
los temores me envolvieron, lo acepto,
y decidí dar paso al costado
alejándome de tu cuerpo y sentimientos.
Me has besado como nadie lo imagina,
he viajado mil años luz a tu lado
y al final he vuelto a caer en el mismo sitio
pero esta vez, acompañada por la soledad de tus recuerdos.
Te he pedido que vuelvas en silecio
cada vez que te miro,
sabes que me cautivas, que tus ojos
como dos imanes magnetizan mi sentir
y mueves mis sentidos como te plasca.
No me importa lo pasado excepto
que fui yo quien te tuvo,
como algo pasajero, lo sé
pero te llevaste el amor que en mí nacía.
He decidido romper el silencio
y decirte cuanto aún te quiero
ya lo ves, que sigo siendo una completa testaruda
que no sabe que hacer y mucho menos
en qué pensar.
te miraba y pensaba en tu sonrisa,
en aquella tierna mirada que solo yo conosco.
Preferí caer en el disimulo
y cantar una canción para
despistar a los despistados.
Ya te he vuelto a sentir en mi pecho
y el pecado se hace tentador de nuevo,
tus labios que llaman a los mios
y es inevitable no volver a sentirlo,
a sentirlos.
He sido tan feliz a tu lado
aunque tan poco haya durado,
los temores me envolvieron, lo acepto,
y decidí dar paso al costado
alejándome de tu cuerpo y sentimientos.
Me has besado como nadie lo imagina,
he viajado mil años luz a tu lado
y al final he vuelto a caer en el mismo sitio
pero esta vez, acompañada por la soledad de tus recuerdos.
Te he pedido que vuelvas en silecio
cada vez que te miro,
sabes que me cautivas, que tus ojos
como dos imanes magnetizan mi sentir
y mueves mis sentidos como te plasca.
No me importa lo pasado excepto
que fui yo quien te tuvo,
como algo pasajero, lo sé
pero te llevaste el amor que en mí nacía.
He decidido romper el silencio
y decirte cuanto aún te quiero
ya lo ves, que sigo siendo una completa testaruda
que no sabe que hacer y mucho menos
en qué pensar.
jueves, 30 de julio de 2009
Hoy...
Quiero plasmar en tus besos
todo el sentimiento que llevo dentro,
envolverme en tu aroma
y reanudar todos nuestros momentos.
Busco tu nombre en mi mente
y sigues siendo mi presente,
caricias sentidas todos los dias
placeres ocultos envueltos siempre en disimulo.
Cojo tus cabellos mientras vas sonriendo.
La dicha de verte no ha sido aplacada
por el paso del tiempo,
buenamente me fui enamorando
cayendo para siempre en tu pecho.
He recorrido la simetría de tu cuerpo
con la suavidad de mis dedos
suspiros llegando a nuestros oidos,
dos caminos que van terminando unidos.
todo el sentimiento que llevo dentro,
envolverme en tu aroma
y reanudar todos nuestros momentos.
Busco tu nombre en mi mente
y sigues siendo mi presente,
caricias sentidas todos los dias
placeres ocultos envueltos siempre en disimulo.
Cojo tus cabellos mientras vas sonriendo.
La dicha de verte no ha sido aplacada
por el paso del tiempo,
buenamente me fui enamorando
cayendo para siempre en tu pecho.
He recorrido la simetría de tu cuerpo
con la suavidad de mis dedos
suspiros llegando a nuestros oidos,
dos caminos que van terminando unidos.
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